Historia

La Feria Nacional de Zacatecas se remonta al año de 1559 (en plena época virreinal), cuando un grupo de mineros,
autoridades civiles y eclesiásticas determinaron que el 8 de septiembre se instituyera como el día de la fundación del Real de Minas de Zacatecas.

Esta información, brindada por Manuel González, cronista del Estado, detalla que las festividades de nuestra
ciudad capital están por cumplir 459 años de existencia. También el 8 de septiembre se festeja la natividad
de la Virgen María, por lo que adoptaron como patrona de la ciudad a la Virgen de los Remedios.

Desde entonces las fiestas por el aniversario de la fundación de Zacatecas, se celebran año con año,
con una serie de actividades principalmente culturales y artísticas. Con el paso del tiempo se han integrado
otras tantas con el fin de que toda la ciudadanía (habitantes y visitantes) puedan disfrutar de ellas.

La historia se remonta a que en el año de 1961 se elige a la primera reina de la feria. Eréndira Lucila Frías fue
la primera soberana de nuestras fiestas. Desde entonces se han coronado, año con año, a un total de 58 reinas,
quienes han quedado en la historia de nuestra ciudad.

Los lugares que han sido sede de éste importante evento anual son: el jardín Independencia, la alameda Trinidad
García de la Cadena, las Lomas de la Soledad y las instalaciones actuales en la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe.
En el año de 1969 se celebró la última edición en la alameda central para, posteriormente, trasladarse, en el año 1970, a
las Lomas de la Soledad. Ahí se organizó, por primera ocasión, la Feria Nacional de Zacatecas, con instalaciones creadas para el evento.

Después, en el año de 1974 se decide construir unas instalaciones más amplias, aunque lejanas del centro de la ciudad.
Desde ese entonces todas las festividades se llevan a cabo entre los municipios de Zacatecas y Guadalupe, a donde
llegan miles y miles de familias a disfrutar de todos los eventos.

La Feria Nacional de Zacatecas cuenta con la presencia de empresas de renombre, que dan valor agregado a los
atractivos tradicionales con los que cuenta. A un costado del palenque de la feria, los visitantes pueden disfrutar del
ambiente de juegos de azar, un casino de alto prestigio, que trabaja con los mejores estándares. Además en la Cava
Domecq, los visitantes disfrutan de la gastronomía y ambiente que, año con año, un restaurante invitado se complace
en compartir.